Si buscas preparación antes de una resonancia magnética, lo esencial es llegar con tiempo, seguir las indicaciones sobre ayuno si te las han dado y avisar de cualquier implante o metal en el cuerpo. Una buena preparación reduce retrasos, mejora la calidad de las imágenes y te ayuda a entrar más tranquilo al examen.
Qué es una resonancia magnética y por qué conviene prepararse
La resonancia magnética (RM) es una prueba de imagen que usa un campo magnético y ondas de radio para obtener imágenes detalladas del interior del cuerpo. A diferencia de otras pruebas, no utiliza radiación ionizante, pero sí exige una norma clara: no debe haber objetos metálicos dentro del área de exploración.
La preparación antes de una resonancia magnética no suele ser complicada, pero varía según la zona a estudiar (cerebro, columna, abdomen, articulaciones), si se usa contraste y tu situación médica.
Indicaciones generales el día de la prueba
Estas pautas se aplican en la mayoría de los casos:
- Llega con antelación para el registro y el cuestionario de seguridad.
- Lleva un documento de identificación y la petición médica.
- Usa ropa cómoda y evita prendas con cremalleras, botones metálicos o aros.
- No lleves joyas, reloj, tarjetas bancarias, llaves o monedas.
- Si usas audífonos, prótesis dentales removibles o gafas, pregunta cuándo retirarlas.
Aunque parezca obvio, una gran parte de los retrasos ocurre por detalles de última hora (piercings, ganchos en el pelo, sujetadores con aro, ropa con fibras metálicas).
Cuestionario de seguridad: lo que debes comunicar sí o sí
Antes de entrar, te harán preguntas. No es un trámite: es la parte más importante de la seguridad.
Avisa si tienes:
- Marcapasos, desfibrilador implantable o cualquier dispositivo cardíaco.
- Implantes cocleares.
- Clips vasculares, stents o válvulas cardíacas.
- Bombas de medicación o neuroestimuladores.
- Fragmentos metálicos por accidente o trabajo (especialmente en ojos).
- Prótesis, tornillos, placas, grapas quirúrgicas o material de osteosíntesis.
- Tatuajes recientes o maquillaje permanente (en casos concretos puede haber sensación de calor).
- Embarazo o sospecha de embarazo.
Si conservas informes de implantes, llévalos. A veces bastará con el modelo y la compatibilidad para decidir el tipo de RM o ajustar parámetros.
Ropa y objetos: qué quitarse antes de entrar
Durante la preparación antes de una resonancia magnética, asume que “si duda, fuera”. Retira:
- Joyas, cadenas, anillos, pendientes y piercings.
- Horquillas, pinzas del pelo, diademas y accesorios metálicos.
- Reloj y pulseras inteligentes.
- Tarjetas y móvil (el imán puede dañarlos).
- Monedas y llaves.
- Maquillaje con partículas metálicas (si te lo indican).
Qué pasa con los piercings si no puedes quitarlos
Coméntalo antes de la prueba. No lo ocultes. En algunos casos se puede valorar posponer o usar alternativas, porque un piercing metálico puede calentarse o interferir en la imagen, especialmente si está cerca de la zona a estudiar.

Ayuno y medicación: cuándo importa
No siempre hay que ayunar. Depende del protocolo y de si habrá contraste.
- Sin contraste: muchas RM no requieren ayuno.
- Con contraste: es frecuente que indiquen ayuno parcial (por ejemplo, varias horas), sobre todo en estudios abdominales.
- Medicación habitual: normalmente se mantiene, salvo indicación contraria.
Si tienes dudas, sigue lo que figura en tu cita. Si te dieron instrucciones específicas, esas mandan sobre cualquier recomendación general.
Contraste en resonancia: qué debes saber
En algunas resonancias se utiliza contraste (habitualmente gadolinio) para ver mejor vasos, inflamación o tumores. Para una buena preparación antes de una resonancia magnética, considera estos puntos:
- Te pueden preguntar por alergias previas a contrastes.
- Es posible que soliciten información sobre función renal si hay antecedentes.
- Te colocarán una vía para administrarlo durante la prueba.
La mayoría de personas lo tolera bien. Aun así, es importante avisar si has tenido reacciones en pruebas anteriores o si tienes enfermedad renal conocida.
Después del contraste: recomendaciones básicas
Tras la prueba, a menudo basta con retomar tu rutina normal. Algunas indicaciones frecuentes son:
- Beber agua durante el día si no tienes restricciones médicas.
- Vigilar si aparecen síntomas inusuales (picor, ronchas, dificultad para respirar) y comunicarlos.
Si tienes claustrofobia o ansiedad: cómo prepararte
La máquina puede resultar estrecha y ruidosa. Si te preocupa, dilo desde el principio: hay opciones.
- Pide explicación del proceso antes de entrar.
- Pregunta si disponen de música o tapones.
- Practica respiración lenta y fija un punto mental (contar respiraciones ayuda).
- Si tu ansiedad es intensa, consulta con tu médico si procede medicación ansiolítica puntual.
Importante: si vas a tomar un ansiolítico para la prueba, puede que necesites ir acompañado y no conducir después.

Niños y acompañantes: lo habitual
En menores, a veces se adapta el procedimiento para que estén más tranquilos. Dependiendo de la edad y del tipo de estudio, puede considerarse sedación, pero eso se programa con antelación.
En muchos centros, un acompañante puede permanecer cerca en la sala de control (o incluso dentro si cumple las normas de seguridad). Pregunta al llegar.
Duración, ruido y movimiento: claves para que salga bien
Una RM puede durar desde 15 hasta 60 minutos (o más, según el estudio). Para obtener imágenes útiles:
- Mantente lo más quieto posible.
- Sigue las instrucciones de respiración si te las dan (especialmente en abdomen/torax).
- No te asustes por los golpes y zumbidos: son normales.
Cuanto más te mueves, más probable es que repitan secuencias, alargando la prueba.
Preparación según la zona: ejemplos prácticos
La preparación antes de una resonancia magnética puede cambiar según el área:
- Cerebro: suele ser sencilla; se revisa metal, y en ocasiones se usa contraste.
- Columna: importante retirar metal y estar cómodo para no moverte.
- Abdomen/pelvis: con frecuencia hay instrucciones de ayuno o preparación previa.
- Articulaciones: suele ser más corta, aunque puede requerir posicionamiento específico.
Si tu cita menciona una preparación concreta (por ejemplo, beber agua, evitar ciertos alimentos o acudir con vejiga llena), cúmplela tal cual.

