Si te preguntas qué hacer si tengo claustrofobia para una resonancia, la buena noticia es que existen alternativas y medidas concretas para que la prueba sea más llevadera (y, en muchos casos, totalmente posible). Entre opciones de equipos más abiertos, técnicas de respiración, acompañamiento del personal y, si procede, medicación pautada, casi siempre se encuentra una solución adaptada a tu nivel de ansiedad.
Entender por qué una resonancia puede disparar la claustrofobia
La resonancia magnética (RM) suele realizarse dentro de un tubo relativamente estrecho, con ruidos repetitivos y la necesidad de permanecer quieto. Para alguien con claustrofobia, esto puede activar una respuesta de alarma: sensación de falta de control, miedo a “quedarse atrapado”, aumento del pulso y urgencia por salir.
A veces el temor aparece incluso antes de entrar a la sala, solo con imaginar la situación. Y es normal: tu cerebro interpreta el entorno como amenaza, aunque sea una prueba segura.
Señales de claustrofobia durante la prueba (y cuándo avisar)
Algunas señales habituales:
- Respiración rápida o sensación de ahogo
- Mareo, sudoración, temblor
- Taquicardia o presión en el pecho
- Pensamientos de “no puedo”, “tengo que salir”
- Necesidad inmediata de escapar
Si sientes que sube la ansiedad, lo más importante es avisar al técnico. No es raro que se pare la prueba un momento, se reajuste tu posición o se replantee la estrategia. Es preferible hablarlo que aguantar hasta un ataque de pánico.
Opciones de equipos: resonancia abierta, de “tubo” ancho y otras alternativas
No todas las resonancias son iguales. Dependiendo del centro y del tipo de estudio, puede haber equipos más tolerables:
Resonancia “abierta”
Suele tener laterales más despejados o una estructura menos envolvente. Para claustrofobia marcada, es una de las opciones más buscadas. La limitación es que no siempre está disponible y, según el caso, puede no ofrecer la misma calidad de imagen que un equipo cerrado.
Resonancia de “tubo” ancho (wide-bore)
Es una resonancia cerrada, pero con un diámetro mayor y más sensación de espacio. A muchas personas con claustrofobia leve o moderada les resulta suficiente.
Estudio parcial “fuera del tubo”
En ciertas exploraciones, la cabeza puede quedar más cerca de la salida o incluso fuera, según la zona a estudiar. Si tu resonancia es de rodilla, tobillo, mano o parte baja del cuerpo, pregunta si es posible entrar “con la cabeza fuera” o más cerca de la apertura.
Qué pedir al centro antes de la cita
Gran parte del éxito depende de la preparación. Cuando llames para pedir la cita o confirmar, pregunta directamente:
- Si disponen de resonancia abierta o de tubo ancho
- Si permiten acompañante en sala (a veces sí, con normas)
- Si ofrecen música o auriculares y qué opciones hay
- Cuánto dura el protocolo habitual para tu estudio
- Si pueden programarte en un horario con menos esperas (menos anticipación = menos ansiedad)
Y muy importante: explica tu claustrofobia con claridad. No hace falta “justificar” nada: es un motivo frecuente.

Técnicas prácticas para tolerar la resonancia si tienes claustrofobia
Si no puedes acceder a una resonancia más abierta, estas estrategias suelen ayudar mucho:
1) Pide una explicación breve y un plan por etapas
Saber qué va a pasar reduce la incertidumbre. Puedes pedir algo tan simple como:
- “Entramos, hacemos una primera serie corta, paramos 20 segundos, seguimos…”
Dividirlo en bloques hace que tu mente lo perciba como “tramos” y no como una sola experiencia larga.
2) Entrenamiento de respiración (simple y efectivo)
Una pauta fácil:
- Inhala por la nariz 4 segundos
- Mantén 2 segundos
- Exhala 6–8 segundos
Repite 6–10 ciclos antes de entrar y durante las pausas. Exhalar más largo que inhalar ayuda a bajar la activación.
3) Visualización y “anclajes”
Elige una imagen mental concreta (una playa, una ruta, una habitación) y repásala en detalle: colores, sonidos, temperatura. Si te ayuda, utiliza una frase corta:
- “Estoy a salvo, esto pasa, yo mando”
Repetirla en ritmo con la respiración puede estabilizarte.
4) Ojos cerrados desde el inicio
A algunas personas les funciona no “ver” el tubo. Entras con ojos cerrados y los mantienes así. Si te mareas con ojos cerrados, prueba mirada fija hacia un punto (si es posible) o enfoque en sonidos.
5) Posicionamiento y comodidad
Pide que revisen:
- Almohadas o soportes bajo rodillas/espalda
- Manta ligera (si el centro la ofrece)
- Que ajusten el reposacabezas si el estudio lo permite
Pequeñas incomodidades pueden amplificar la ansiedad.
Comunicación durante la prueba: botón, intercom y pausas
En casi todas las resonancias te dan un sistema de aviso (un timbre o pera). Saber que puedes detener la prueba si lo necesitas reduce la sensación de encierro.
Acuerda una “señal” con el técnico:
- “Si pulso una vez, paro y respiro 30 segundos”
- “Si pulso dos veces, salgo”
Tener reglas claras te da control.

¿Se puede tomar medicación para la claustrofobia en una resonancia?
Sí, en algunos casos se pauta medicación ansiolítica indicada por un profesional, especialmente si hubo intentos previos fallidos o si la ansiedad es alta.
Puntos clave:
- No te automediques.
- Si te pautan un ansiolítico, consulta sobre conducción y necesidad de acompañante.
- Pregunta también por el tiempo de efecto para coordinar la llegada al centro.
En situaciones específicas, algunos centros ofrecen sedación supervisada, pero depende del lugar y del tipo de prueba.
Alternativas si no puedes completar la resonancia
Si a pesar de todo no se puede, no es un fracaso: es información útil para replanificar. Según el caso, el médico puede valorar:
- Repetirla en otro centro con equipo más tolerable
- Ajustar el protocolo (series más cortas, descansos)
- O estudiar otras pruebas de imagen (según la indicación clínica)
Esto siempre debe decidirse con el especialista, porque la RM se pide por una razón concreta.
Plan paso a paso para el día de la resonancia (muy práctico)
- Duerme lo mejor posible la noche anterior y evita llegar con prisas.
- Llega con tiempo, pero sin “anticipar demasiado” (esperas largas aumentan ansiedad).
- Explica al técnico: “Tengo claustrofobia; necesito hacerlo por etapas y con pausas si hace falta.”
- Confirma el sistema de aviso y pacta señal.
- Usa respiración guiada antes de entrar.
- Entra con ojos cerrados si te funciona.
- Piensa en “solo esta serie”, no en toda la prueba.
- Si sube la ansiedad, avisa a tiempo. Mejor una pausa breve que abortar todo.
Cuándo conviene avisar al médico antes de la resonancia
Conviene avisar si:
- Has tenido ataques de pánico previos en espacios cerrados
- Ya intentaste una resonancia y no pudiste terminarla
- Necesitas medicación para volar/ascensores/espacios cerrados
- Tienes otras condiciones que pueden empeorar la sensación (dolor, dificultad para estar quieto)
Así podrán planificar mejor: equipo, horario, apoyo y, si procede, medicación.

