El dolor de hombro es una de las consultas más frecuentes en traumatología y, en la mayoría de los casos, mejora con reposo relativo, analgesia y ejercicios. La resonancia de hombro se reserva para cuando el dolor no responde al tratamiento, hay pérdida de fuerza o se sospecha una lesión que cambiaría el tratamiento. Te explicamos cuándo está indicada, qué alternativas hay y qué puede detectar.
Causas más frecuentes de dolor de hombro
- Tendinopatía del manguito rotador: dolor al levantar el brazo o al dormir sobre ese lado. Es la causa más habitual.
- Rotura del manguito rotador: parcial o completa, por desgaste o tras una caída.
- Bursitis subacromial: inflamación de la bolsa que amortigua los tendones.
- Tendinitis calcificante: depósitos de calcio en el tendón que pueden dar dolor muy intenso.
- Capsulitis adhesiva (hombro congelado): rigidez progresiva con pérdida de movilidad en todas las direcciones.
- Inestabilidad y lesiones del labrum: luxaciones, sensación de que el hombro «se sale», chasquidos con dolor.
- Artrosis de la articulación glenohumeral o acromioclavicular.
- Dolor referido desde las cervicales.
Cuándo hacer una resonancia de hombro
Suele estar indicada en estas situaciones:
- Dolor que persiste más de 4-6 semanas pese a tratamiento conservador bien hecho.
- Pérdida de fuerza para elevar o rotar el brazo, sobre todo después de una caída o un esfuerzo brusco.
- Luxación o episodios repetidos de inestabilidad.
- Bloqueos o chasquidos dolorosos que hacen sospechar una lesión del labrum.
- Dolor que no mejora tras una infiltración o con fisioterapia.
- Planificación quirúrgica: valorar el tamaño de una rotura, la retracción del tendón y el estado del músculo.
Cuándo no suele hacer falta al principio
Si el dolor es reciente, sin traumatismo y conservas la fuerza, lo habitual es empezar por exploración, tratamiento del dolor y ejercicios. Muchas resonancias de hombro en personas mayores de 50 años muestran cambios degenerativos en los tendones que también aparecen en personas sin dolor; por eso la prueba tiene más valor cuando responde a una pregunta clínica concreta.
Señales para consultar sin esperar
- Deformidad visible tras una caída o imposibilidad de mover el brazo.
- Pérdida brusca de fuerza para levantar el brazo después de un tirón.
- Hombro caliente, enrojecido e hinchado, con fiebre.
- Dolor en el hombro o brazo izquierdo con opresión en el pecho, sudoración o falta de aire: en ese caso llama al 112.
Ecografía o resonancia de hombro
Las dos pruebas son útiles y no siempre se pide la resonancia primero:
- Ecografía: muy buena para los tendones del manguito rotador, la bursa y las calcificaciones. Permite explorar el hombro en movimiento y guiar infiltraciones. Es rápida y accesible.
- Resonancia: ve además el labrum, el cartílago, el hueso (edema, fracturas ocultas) y el estado de los músculos. Es la prueba de referencia antes de una cirugía.
Tienes una comparación general de ambas técnicas en diferencias entre ecografía y resonancia.
Qué detecta la resonancia de hombro
- Roturas del manguito rotador: si son parciales o completas, su tamaño y cuánto se ha retraído el tendón.
- Atrofia e infiltración grasa del músculo, que influye en si una rotura puede repararse.
- Lesiones del labrum y de los ligamentos tras luxaciones.
- Tendón largo del bíceps: inflamación, rotura o luxación.
- Edema óseo y fracturas que no se ven en la radiografía.
- Bursitis, derrame articular y signos de capsulitis.
- Desgaste del cartílago y artrosis acromioclavicular.
Qué es una artrorresonancia de hombro
Es una resonancia en la que antes se inyecta contraste dentro de la articulación. Distiende la cápsula y permite ver con más precisión el labrum y los ligamentos. Se pide sobre todo en inestabilidad y luxaciones de repetición, habitualmente en personas jóvenes o deportistas.
Cómo es la prueba
- Te tumbas boca arriba con el brazo pegado al cuerpo y una antena sobre el hombro.
- No suele requerir ayuno si no lleva contraste intravenoso.
- Es importante no mover el brazo durante las secuencias; si el dolor te impide estar quieto, coméntalo antes para buscar la postura más cómoda.
- Hay que retirar objetos metálicos y avisar de implantes o dispositivos. Tienes el detalle en preparación antes de una resonancia magnética.
Qué pasa después del diagnóstico
El tratamiento depende de la lesión, la edad, la actividad y la fuerza conservada:
- Tendinopatías y roturas parciales: suelen tratarse con fisioterapia y ejercicios de fortalecimiento, a veces con infiltración. Tienes una estimación de la duración en cuántas sesiones de fisioterapia necesito.
- Capsulitis adhesiva: tratamiento del dolor y trabajo progresivo de movilidad; la recuperación es lenta.
- Roturas completas en personas activas o inestabilidad recurrente: se valora la cirugía con el traumatólogo.
En Clínicas Muelle Heredia realizamos la resonancia magnética de extremidad superior y contamos con consulta de traumatología en Málaga para valorar el resultado.


