La fascitis plantar es la causa más frecuente de dolor en el talón en adultos. Se produce por una sobrecarga de la fascia, la banda de tejido que recorre la planta del pie desde el talón hasta los dedos. Es muy típica en corredores, en personas que pasan muchas horas de pie y tras cambios de calzado o de peso. Aquí tienes cómo reconocerla, qué pruebas se usan y qué tratamientos funcionan.
Síntomas de la fascitis plantar
- Dolor en la parte interna e inferior del talón.
- Dolor muy intenso en los primeros pasos al levantarte o tras estar un rato sentado, que mejora al caminar unos minutos.
- Empeora al final del día o tras estar mucho tiempo de pie.
- Duele al presionar el talón y al subir escaleras o andar de puntillas.
Factores que la favorecen
- Aumento brusco de kilómetros o de entrenamientos de carrera.
- Gemelos y tendón de Aquiles acortados.
- Pie plano o con arco muy alto.
- Sobrepeso y trabajos de muchas horas de pie.
- Calzado muy plano o desgastado.
Qué pruebas se hacen
El diagnóstico suele ser clínico: la historia y la exploración bastan en la mayoría de casos. Las pruebas se piden para confirmar, medir la gravedad o descartar otras causas:
- Ecografía: mide el grosor de la fascia (por encima de unos 4 mm se considera engrosada), detecta roturas parciales y permite guiar infiltraciones con precisión.
- Radiografía: puede mostrar un espolón calcáneo, pero el espolón no es la causa del dolor (también aparece en personas sin síntomas). Es útil para descartar otras lesiones óseas.
- Resonancia magnética: se reserva para dolores que no mejoran tras meses de tratamiento o cuando se sospecha una fractura de estrés del calcáneo u otra lesión.
Otras causas de dolor de talón
- Tendinopatía de Aquiles: dolor en la parte posterior del talón, no en la planta.
- Fractura de estrés del calcáneo: dolor al apretar el talón por los lados, frecuente en corredores.
- Atrofia de la almohadilla grasa del talón.
- Atrapamiento nervioso, con hormigueo o quemazón.
Tratamiento de la fascitis plantar
Más del 80 % de los casos mejora con tratamiento conservador, aunque requiere constancia. Lo que mejor funciona:
- Estiramientos de la fascia y de los gemelos, varias veces al día, especialmente antes de dar los primeros pasos por la mañana.
- Ejercicios de fuerza de la musculatura del pie y de la pantorrilla, con carga progresiva.
- Ajustar la carga: reducir temporalmente la carrera o los saltos, sin reposo absoluto.
- Calzado con buena amortiguación y, si hace falta, taloneras o plantillas.
- Fisioterapia: terapia manual, ejercicio terapéutico y, en casos seleccionados, ondas de choque.
Cuando el dolor no cede tras varias semanas de tratamiento bien hecho, puede valorarse una infiltración, preferiblemente guiada por ecografía. La cirugía se reserva para casos muy rebeldes, tras 6-12 meses sin mejoría.
Cuánto tarda en curar
La fascitis plantar es lenta: lo habitual es una mejoría clara en 6-12 semanas y la resolución completa puede llevar varios meses. Abandonar los ejercicios en cuanto mejora el dolor es la causa más común de recaída. Si quieres hacerte una idea del número de sesiones, lo explicamos en cuántas sesiones de fisioterapia necesito.
Cuándo consultar
- Dolor que dura más de 2-3 semanas pese a reducir la actividad.
- Dolor también en reposo o por la noche.
- Hormigueo, quemazón o pérdida de sensibilidad en la planta.
- Hinchazón del talón o dolor tras un golpe o una caída. Si el problema empezó con una torcedura, consulta la guía del esguince de tobillo.
En Clínicas Muelle Heredia valoramos el dolor de talón en consulta de traumatología, con ecografía y resonancia de extremidad inferior en el centro, y el tratamiento con fisioterapia en Málaga.


