La epicondilitis, conocida como codo de tenista, es una lesión por sobrecarga de los tendones que se insertan en la cara externa del codo. Pese al nombre, la mayoría de pacientes no juegan al tenis: aparece en trabajos manuales, uso intensivo del ratón, bricolaje o cualquier tarea con agarres repetidos. Te explicamos cómo se reconoce, qué pruebas se hacen y qué tratamientos funcionan.
Qué es la epicondilitis
Es una tendinopatía de los músculos extensores de la muñeca, sobre todo del extensor radial corto del carpo, en su inserción en el epicóndilo (el saliente óseo externo del codo). Más que una inflamación aguda, es un tendón que ha recibido más carga de la que puede asumir y se ha degenerado.
Cuando el dolor está en la cara interna del codo se habla de epitrocleítis o codo de golfista, con un manejo muy parecido.
Síntomas del codo de tenista
- Dolor en la cara externa del codo, que puede irradiarse al antebrazo.
- Dolor al agarrar objetos, dar la mano, girar un pomo o levantar una taza.
- Pérdida de fuerza de agarre.
- Dolor al presionar justo por delante del epicóndilo.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico es clínico: el dolor al extender la muñeca contra resistencia y al presionar el epicóndilo suele ser suficiente. Las pruebas de imagen se usan cuando el diagnóstico no está claro o el dolor no mejora:
- Ecografía: muestra engrosamiento, cambios degenerativos o roturas parciales del tendón, y permite guiar tratamientos.
- Resonancia magnética: indicada en casos rebeldes, cuando se sospecha una rotura importante, lesión de ligamentos del codo o antes de valorar cirugía.
- Radiografía: para descartar artrosis, cuerpos libres o calcificaciones.
Causas que pueden confundirse
- Atrapamiento del nervio radial, con dolor algo más bajo en el antebrazo.
- Dolor referido desde el cuello (raíz cervical), a menudo con hormigueo.
- Artrosis o lesión intraarticular del codo.
Si además del codo te duele el hombro, puede haber una sobrecarga de todo el miembro superior; lo tratamos en dolor de hombro: cuándo hacer una resonancia.
Tratamiento de la epicondilitis
La mayoría de casos se resuelven sin cirugía, aunque el proceso puede durar meses. Lo que tiene mejor evidencia:
- Ajustar la carga: identificar el gesto que provoca dolor y modificarlo (agarre, postura de la muñeca, herramientas, ratón).
- Ejercicio terapéutico: fortalecimiento progresivo de los extensores, con trabajo isométrico al principio y excéntrico después. Es la base del tratamiento.
- Fisioterapia: terapia manual, ejercicio guiado y, en casos seleccionados, ondas de choque.
- Cinta o brazalete epicondíleo: puede aliviar durante la actividad.
Las infiltraciones de corticoide alivian a corto plazo, pero repetidas pueden empeorar la evolución del tendón, por lo que se usan con criterio y no como primera opción. La cirugía se plantea tras 6-12 meses sin respuesta al tratamiento conservador.
Cuánto tarda en curar
Con tratamiento adecuado, la mayoría mejora en 6-12 semanas; los casos de larga evolución pueden necesitar varios meses. El factor que más influye es mantener los ejercicios y no volver de golpe a la carga que causó la lesión. Tienes una estimación de sesiones en cuántas sesiones de fisioterapia necesito.
Cuándo consultar
- Dolor que no mejora tras 3-4 semanas de reducir la actividad.
- Pérdida importante de fuerza al agarrar.
- Hormigueo o adormecimiento en la mano.
- Dolor tras un golpe, una caída o un tirón brusco.
En Clínicas Muelle Heredia valoramos el codo en traumatología, con ecografía y resonancia de extremidad superior en el centro, y el tratamiento con fisioterapia en Málaga.


